Universidad Santa María aplicará el SIMCE en Regiones Metropolitana y del Bío Bío

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Universidad Santa María aplicará el SIMCE en Regiones Metropolitana y del Bío Bío

Es uno de los proyecto de mayor alcance que ha asumido el Plantel: la USM tendrá a su cargo el test en dos de las zonas más grandes del país, marcando un hito en su historia.

El desarrollo de la prueba movilizará a un mínimo de siete mil personas, entre examinadores y supervisores, e involucra un universo de 350 mil estudiantes de 14 mil cursos en más de tres mil colegios, todo por un monto de $2.404 millones.

La Universidad Santa María se adjudicó la aplicación de la Prueba SIMCE 2012 –que se desarrollará entre el 17 de octubre y el 15 de noviembre- en dos de las regiones más grandes e importantes del país: la Metropolitana y la del Bío Bío. Es la primera vez que el Plantel se hace cargo del test en un proceso que partió en febrero, cuando la Dirección General de Asistencia Técnica (DGAT) y USM S.A. conformaron una alianza para presentar una  propuesta sólida ante la licitación pública del Ministerio de Educación (Mineduc), que terminaron estructurando con gran éxito.

El Director General de Asistencia Técnica (DGAT) de la USM, Claudio Troncoso, hace notar que “lo importante es que este proceso debe tener una credibilidad muy alta, pues el resultado de esta prueba implica consecuencias económicas para los colegios; no se pueden cometer errores de modo que el día de mañana ningún colegio o persona pueda cuestionar su aplicación”.

Patricio Guzmán, Gerente General de USM S.A., sostiene que “el SIMCE es una métrica que permite mejorar los sistemas de educación, entonces estar involucrado, aunque sea sólo en el tema logístico como es la aplicación, es positivo. Todo el proceso es un ejemplo prístino de trabajo en equipo, porque junto a la DGAT tenemos un trabajo muy coordinado. Fue altamente competitivo, nos impusimos a otras instituciones muy importantes y eso es un tremendo logro, en el cual destaco el trabajo de todo el equipo de ambas unidades”.

 

Un gran despliegue

La aplicación del examen movilizará a un mínimo de siete mil examinadores y supervisores, quienes tomarán el test a 350 mil estudiantes: son aproximadamente 14 mil cursos repartidos en 3.300 colegios. Todo por un monto de $2.404 millones. A modo de referencia, la DGAT facturó durante el año pasado $2.200 millones.

Cabe destacar que a la USM se le otorgó el 57% del presupuesto destinado a las zonas licitadas. “La idea es que podamos reclutar a jóvenes que estén realmente en sintonía con nuestro objetivo, que es contribuir al país con una mejor educación. De hecho, nuestro eslogan de campaña de reclutamiento es “Yo SIMCE (Yo Sí Me Comprometo con la Calidad de la Educación)”, destaca Marcos López, Director de Admisión de la USM.

Por este motivo, en forma especial, todos los jóvenes universitarios del país están invitados a ser examinadores y supervisores. Para ser examinador, se debe tener 20 años de edad; para ser supervisor, 23 años. En términos absolutos, 17 mil examinadores serán los que tomarán la prueba, si se contabilizan sin repeticiones. “En términos prácticos, como son varias pruebas, en diversos niveles –desde segundo básico a segundo medio- y en distintos días, estas personas se van a repetir, por lo que nuestro piso es contratar a un mínimo de siete mil personas”.

En la Región del Bío Bío, las comunas en las que hay un déficit de examinadores y supervisores son Ninhue, Portezuelo, Trehuaco, Antuco, Quilaco, Negrete, San Rosendo, Santa Bárbara, Alto Bío Bío, Santa Juana, Contulmo, Curanilahue, Los Alamos, Tirúa, Cobquecura y Ñiquen, por lo que se hace un especial llamado a quienes habitan en esas zonas y deseen participar en la aplicación de la Prueba, a inscribirse en el portal http://www.yosimce.usm.cl.

Los examinadores se dividirán en cinco perfiles profesionales: es así como para tomar la prueba de segundo básico, sólo estarán habilitados los profesionales de carreras como Educación diferencial, Psicopedagogía, Fonoaudiología, Pedagogía básica o media, Psicología, Educación Parvularia, o Enfermería. 1.500 supervisores estarán, simultáneamente, velando por el proceso en los diversos colegios, a razón de uno cada 15 examinadores.

Se trata de además del despliegue humano, de un tema eminentemente logístico. “Tenemos que asegurar, por un lado, que tenemos los medios de transporte desde la bodega al colegio, y que tenemos la certeza de que la persona que está comprometida a hacer el traslado, va a llegar a la hora acordada”, ejemplifica el directivo. “Pero además hay que procesar simultáneamente las cajas con pruebas cuando van saliendo del lugar de almacenamiento y luego, cuando van llegando al colegio: la trazabilidad es completa”, dice Claudio Troncoso.

En este contexto, ingenieros civiles telemáticos de la Universidad están desarrollando un sistema similar a las redes sociales, que a través de los SMS de los teléfonos celulares permitirá a los examinadores dar cuenta de su ubicación. “Ellos insertarán un código que nos permitirá hacer un seguimiento a través de su estado, esos códigos estarán asociados a los equipos telefónicos en particular”, explica Marcos López.
Las capacitaciones para los postulantes serán en septiembre: en Santiago, en ambos campus; en el Bío Bío, en la Sede Concepción y en las ciudades de Chillán y Los Ángeles. Será una capacitación tanto técnica como conductual, coordinada con el MINEDUC y quien obtenga un 90% de aprobación podrá participar en el proceso.

Los interesados pueden postular en el sitio web http://www.yosimce.usm.cl, donde también está el cronograma de la prueba.

 

Los desafíos técnicos

Johan Derks, Jefe del Área de Soporte Técnico y Laboratorios de la USM, comenta que las bases de licitación consideran toda una metodología y procesos de logística que tienen que ir apoyados por herramientas informáticas que permitan hacer un seguimiento al detalle de los elementos de la prueba.

“Hay entonces una componente técnica bastante fuerte: el Ministerio provee una plataforma de tracking o seguimiento y además las instituciones adjudicadas implementan una plataforma similar para el último tramo: desde el recinto de almacenaje hasta el colegio”, ilustra.

Añade que el tracking en total es desde que las prueban salen de la imprenta hasta que son devueltas al Ministerio para su revisión. Una parte la implementa el Ministerio y otra la institución encargada.

Por eso, cuenta que “se va a trabajar basándose en código de barras, bajo un estándar internacional provisto por GC1, una codificación de materiales y elementos que contiene información para hacer un tracking completo. Ese estándar incluye codificación de los lugares de acopio llegando hasta los cursos. Es decir, en todo momento se conocerá donde  se encuentra el material”.